Hoy afrontamos la segunda parte del artículo del entrenamiento en ayunas. Esperamos que podamos resolver las dudas de muchos de los que comentasteis el post anterior.


¿Porqué creemos en el entrenamiento en ayunas?
Soy de los que piensa que ante nuevas técnicas o descubrimientos científicos siempre hay un montón de estudios que lo avalan y otros muchos que lo critican. Esto sucede con el entrenamiento en ayunas. Empiezo a creer en algo cuando hay más de una rama científica que demuestra que es interesante. Esto sucedió con la lactosa. Hace unos años había ciertos sectores que nos hablaban de lo intolerantes que somos a la leche de vaca (principalmente) y los efectos negativos que tiene sobre lesiones, rendimiento, procesos inflamatorios… Actualmente ya hay varias ramas que afirman con contundencia que la lactosa no suele beneficiarnos demasiado.
Con esto, lo que trato de explicar, es que el entrenamiento en ayunas ha dejado de ser una práctica exclusivamente realizada por deportistas “obsesionados” con el rendimiento y el tejido graso. Actualmente hay una rama de la medicina llamada fisiología evolutiva que también defiende esta práctica.

El homo sapiens no tenía frigorífico
Esta medicina evolutiva trata de entender los procesos fisiológicos desde la perspectiva de la evolución. Hay que recordar que el mundo que conocemos ha evolucionado infinitamente más rápido que nuestro proceso evolutivo y hay veces que no viene mal mirar atrás para comprender ciertos procesos de nuestro organismo.
Una de las razones por la que defendemos el entrenamiento en ayunas es porque el hombre debía cazar para alimentarse y para esta tarea necesitaba realizar un ejercicio físico que venía precedido de una situación de ayunas.

Estudios sobre el entrenamiento en ayunas
Hay varios estudios que estudian la relación entre el ejercicio físco en ayunas y la actividad del hígado, que es nuestra central energética como ya comentamos.
El tipo de alimentación que llevamos nos lleva a tener una cierta resistencia a la insulina lo que hace que haya un bloqueo a nivel del uso de la grasas a nivel de las células. Esto provoca una ralentización del metabolismo aeróbico que tan importante es en el ciclismo. No es el lugar ni el momento para explicar cómo pero esto afecta a procesos inflamatorios y a desórdenes a nivel del hígado.

Os dejo algunas referencias al respecto:
Adipocyte dysfuntions linking obesity to insulin resistance and type 2 diabetes. Realizado por Adilson, G y colaboradores y publicado en Nature Publishing Group en Mayo de 2008
Exercise and gene expression: physiological regulation of the human genome through physical activity 

¿Cómo entrenar en ayunas?
Lo primero para poder entrenar en ayunas es contar con el asesoramiento de un profesional cualificado en entrenamiento deportivo o en medicina deportiva. Ellos son los que saben cuando y como poder prescribir este tipo de práctica. No todos asimilamos igual este tipo de ejercicio y por esa razón no hay recetas universales. 
Lo que si debemos de tener en cuenta es:

1. Hay que tener un buen estado de forma y una capacidad aeróbica entrenada de forma específica 

2. Debemos de comenzar por entrenamientos en los que haya pasado unas 3 horas desde la última comida. 

3. Los primeros entrenamientos en ayunas al comienzo del día se recomiendan hacer en rodillo  por si apareciera algún mareo o debilidad. 

4. Es INDISPENSABLE estar perfectamente hidratado

5. Los ritmos de entrenamientos deben de ser exclusivamente aeróbicos. Acordaros que para detectar ese umbral aeróbico hablamos del ritmo conversacional

6. Para poder realizar un entrenamiento más completo en una sola sesión te recomendamos que cuando salgas en ayunas lleves alimento para comer sobre la bici y de esa forma poder afrontar otros objetivos en ese día. 

7. Al más mínimo síntoma de debilidad, mareo o sensación de que se “acaban la pilas” debes parar y comer

8. Te recomendamos que tengas siempre a mano algún tipo de gel o bebida de rápida asimilación por si tuvieras algún signo de debilidad o mareo.

Y recordar que esto solo son unas pautas para la práctica del entrenamiento en ayunas que deben de estar supervisadas por personal cualificado.

Raúl Palacios